Una duda muy habitual al presentar un certificado de antecedentes penales, una partida de nacimiento, un título académico u otro documento extranjero es si basta con obtener la Apostilla de La Haya o si también hay que traducirla.
La respuesta breve es: depende de lo que exija la autoridad que recibirá el documento. La apostilla acredita la autenticidad formal del documento público, pero no traduce su contenido. Por eso, apostilla y traducción jurada cumplen funciones distintas y pueden ser necesarias dentro de un mismo trámite.
¿Qué acredita la Apostilla de La Haya?
El Convenio de la Apostilla simplifica la circulación internacional de documentos públicos entre los Estados contratantes. En lugar de seguir una cadena de legalizaciones diplomáticas, se añade un certificado —la apostilla— expedido por una autoridad competente del país en el que se originó el documento.
La apostilla certifica aspectos formales, como la autenticidad de la firma, la calidad en la que actuó la persona firmante y, cuando corresponde, la identidad del sello o timbre. No confirma el contenido del documento ni lo convierte a otro idioma.
Entonces, ¿hay que traducir también la apostilla?
No existe una respuesta universal para todos los países y procedimientos. Si el organismo receptor exige una traducción completa del documento apostillado, puede ser necesario incluir tanto el documento como la apostilla en la traducción. En otros trámites, una apostilla multilingüe o las instrucciones específicas del organismo pueden conducir a un tratamiento distinto.
Antes de encargar la traducción conviene comprobar:
- qué administración, universidad, juzgado, consulado o empresa recibirá el documento;
- cuál es el país de origen y cuál el de destino;
- si el procedimiento exige apostilla, legalización u otra formalidad;
- si se solicita la traducción de todo el documento, incluidos sellos, diligencias y apostilla;
- qué formato de entrega admite el organismo receptor.
¿Qué se hace primero: apostillar o traducir?
Cuando el documento necesita apostilla y la autoridad receptora exige la traducción del conjunto completo, el flujo habitual es:
- Obtener el documento público definitivo.
- Tramitar su apostilla en el país de origen.
- Confirmar los requisitos actuales del organismo receptor.
- Enviar al traductor jurado una copia legible del documento completo, incluida la apostilla y cualquier sello o diligencia.
Este orden permite que la traducción recoja todos los elementos que finalmente acompañarán al documento. Sin embargo, algunos procedimientos tienen reglas propias. Por eso es prudente verificar primero la lista documental oficial del trámite concreto.
¿Una traducción jurada necesita otra legalización en España?
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, las traducciones realizadas por traductores-intérpretes jurados nombrados por dicho Ministerio tienen carácter oficial y son válidas en España sin necesidad de legalización adicional.
Puede localizarse a estos profesionales en el buscador oficial del Ministerio. La aceptación final del documento completo corresponde, no obstante, al organismo que gestiona el trámite.
Documentos de la Unión Europea: una excepción importante
El Reglamento (UE) 2016/1191 simplifica la presentación de determinados documentos públicos entre Estados miembros de la Unión Europea. Dentro de su ámbito, elimina la exigencia de apostilla y contempla formularios estándar multilingües que, en algunos casos, pueden reducir o evitar la necesidad de traducción.
Esta simplificación no cubre cualquier documento ni cualquier uso. Afecta a categorías concretas y conviene comprobar si el documento y el trámite están incluidos antes de prescindir de una apostilla o de una traducción.
Lista de comprobación antes de encargar la traducción
- Consulte las instrucciones oficiales y vigentes del organismo receptor.
- Compruebe si el país de origen y el de destino aplican el Convenio de la Apostilla.
- Verifique si existe una exención aplicable, especialmente dentro de la Unión Europea.
- Obtenga primero el documento definitivo y, cuando corresponda, su apostilla.
- Escanee todas las páginas con buena calidad, sin recortes ni zonas ocultas.
- Pregunte si se admite una traducción jurada electrónica o si se exige entrega en papel.
- No dé por sentado que una apostilla multilingüe puede omitirse de la traducción.
¿Necesita traducir un documento apostillado al inglés o al español?
Sergio Boix, traductor-intérprete jurado de inglés y español, puede revisar la documentación disponible y preparar un presupuesto para su traducción jurada. Para evitar incidencias, indique el país y el organismo de destino y adjunte una copia completa y legible del documento y de su apostilla.
Solicite presupuesto sin compromiso. La aceptación y los requisitos definitivos dependen siempre de la autoridad receptora.