Si vas a presentar en España un certificado, una sentencia, un título académico o cualquier otro documento redactado en inglés, es posible que la administración o entidad receptora te pida una traducción jurada. No obstante, no todos los trámites exigen el mismo tipo de traducción. La decisión depende del organismo que recibe la documentación, del país de origen y de la finalidad concreta.
En esta guía explicamos qué caracteriza a una traducción jurada de inglés y español, quién puede realizarla y qué conviene comprobar antes de encargarla.
¿Qué es una traducción jurada?
Una traducción jurada es una traducción oficial realizada por un profesional habilitado para el idioma correspondiente. En España, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación concede los títulos de Traductor Jurado e Intérprete Jurado.
Según la información oficial del Ministerio, las traducciones efectuadas por estos profesionales tienen carácter oficial y pueden aportarse ante órganos judiciales y administrativos. El traductor certifica la fidelidad y exactitud de su trabajo mediante la fórmula de certificación, su firma y su sello.
El Ministerio mantiene además un buscador oficial de traductores e intérpretes jurados, en el que es posible comprobar la habilitación, el idioma y la situación del profesional.
¿Quién puede hacerla?
Para una traducción oficial entre inglés y español destinada a España, debe intervenir un traductor jurado habilitado para ese idioma. El título lo otorga el Ministerio tras superar el procedimiento establecido o, cuando corresponda, mediante el reconocimiento de cualificaciones profesionales.
Conviene distinguir entre tres figuras:
- Traductor Jurado: habilitado para traducir documentación escrita.
- Intérprete Jurado: habilitado para la interpretación oral.
- Traductor-Intérprete Jurado: habilitado para ambas funciones, de acuerdo con el título obtenido.
Una agencia o un traductor no jurado puede realizar traducciones de gran calidad, pero eso no convierte automáticamente el documento en una traducción oficial válida para el trámite.
¿Cuándo se suele necesitar una traducción jurada?
Es frecuente que se solicite para documentos que deben producir efectos ante una autoridad, universidad, notaría, juzgado u otra institución. Algunos ejemplos habituales son:
- certificados de nacimiento, matrimonio o defunción;
- certificados de antecedentes penales;
- títulos, expedientes y certificados académicos;
- sentencias, resoluciones y documentación judicial;
- poderes notariales, escrituras y actas;
- contratos y documentos mercantiles;
- documentación para nacionalidad, residencia, visados o procesos de extranjería;
- certificados médicos cuando una entidad exige una traducción oficial.
Esta lista es orientativa. Que un documento necesite traducción jurada no depende únicamente de su nombre, sino de los requisitos del destinatario. Antes de encargarla, pregunta al organismo receptor si exige traducción jurada, si acepta firma electrónica, si necesita el original o una copia y si impone alguna formalidad adicional.
Traducción jurada, apostilla y legalización: no son lo mismo
La traducción jurada acredita oficialmente el contenido traducido. La apostilla o la legalización, en cambio, se refiere a la autenticidad del documento público o de la firma de la autoridad que lo expide. Son trámites diferentes y, según el caso, pueden ser complementarios.
El orden también puede importar. Si el documento debe apostillarse, suele ser prudente confirmar si la autoridad exige que la apostilla forme parte del material traducido. No encargues la traducción basándote únicamente en una regla general: consulta primero los requisitos del organismo que recibirá la documentación.
¿Se admite una traducción jurada con firma electrónica?
El Ministerio de Asuntos Exteriores indica que las traducciones juradas dirigidas a las Administraciones Públicas pueden firmarse electrónicamente mediante sistemas admitidos por la legislación administrativa. La firma electrónica no elimina los demás requisitos aplicables de certificación, firma, sello y reproducción del documento traducido.
Aun así, algunas entidades pueden solicitar un formato concreto. Por eso, antes de decidir entre entrega digital y papel, confirma qué acepta el destinatario.
¿Qué debe enviar el cliente al traductor?
Para preparar un presupuesto preciso y evitar retrasos, facilita:
- una copia completa y legible de todas las páginas;
- el país y la entidad donde se presentará;
- el idioma de origen y el idioma de destino;
- la fecha límite real;
- la preferencia de entrega digital, física o ambas;
- cualquier instrucción recibida de la autoridad destinataria.
No recortes sellos, firmas, anotaciones ni reversos aparentemente vacíos sin consultarlo. Esos elementos pueden ser relevantes para identificar el documento y determinar el alcance de la traducción.
Cómo comprobar un presupuesto de traducción jurada
Antes de aceptar, verifica que el presupuesto identifica los documentos, el par de idiomas, el plazo y el formato de entrega. Pregunta también si el precio incluye posibles copias en papel y gastos de envío.
Desconfía de afirmaciones absolutas como “válido en cualquier país” sin conocer el trámite. La aceptación final depende de la autoridad receptora y de sus requisitos.
Traducción jurada de inglés y español con Sergio Boix
Soy Sergio Boix, traductor jurado de inglés y español nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Trabajo con documentación académica, civil, jurídica y administrativa para clientes particulares, empresas y profesionales.
Si quieres recibir un presupuesto, envía una copia legible del documento e indica dónde se presentará y cuándo lo necesitas. Revisaré el encargo y te explicaré el formato de entrega adecuado, sin prometer una validez que dependa de decisiones de terceros.
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Información general, no asesoramiento jurídico. Requisitos y criterios de admisión pueden cambiar; confirma siempre las condiciones con la autoridad o entidad destinataria.